Compañia Rubén Olmo

Tranquilo Alboroto

Teatro Central - 21h

Vaya por delante mi desconocimiento absoluto de la danza clásica. Puedo nombrar escasamente cuatro pasos y se de oídas que es la notación Laban, pero poco mas.

Con todo,puedo apreciar la propuesta que con "Tranquilo Alboroto" el bailarín y coreógrafo sevillano Rubén Olmo nos trajo al Central en la noche de ayer.Una propuesta que parte de la necesidad del bailarín de hacer un parón y revisar lo bailado y lo vivido.La Bienal de Sevilla decía que era una obligación moral apostar por el, que no podía pasar por alto a un artista de esta talla y no se equivocaron.Los casi diez minutos de aplausos con los que fueron despedidos músicos y bailaores así lo justifican.

El punto de partida del espectáculo,es como en la vida de Rubén, el momento en que decide bajar de los escenarios y reflexionar tras muchos años en un vértigo absoluto de actuaciones.Rubén aparece solo, creando, buscando cual será el camino que seguirá en el futuro. El cuerpo de baile al completo aparece para representar un ensayo de compañía,con apuntes de las coreografías que veremos mas adelante, en un ambiente relajado, muy bien representado, de lo que es el trabajo interior de una representación.

Rubén se viste de Cristo, literalmente; y acompañado por la banda de cornetas y tambores Virgen de los Reyes fusiona danza clásica y apuntes de flamenco a compás de bulerías. El número adolece de una buena ejecución en lo musical y de un exceso e vuelo en lo danzado.Una escena que parte de una solemnidad oscura se torna sin transición en un ejercicio de danza en el que el hábito no acompaña al monje.

De un cuadro aparece el cuerpo femenino de baile, cuatro bailaoras, cuatro vestidos distintos y cuatro formas de representar.Un homenaje en toda regla a Manuela Vargas que Rubén apostilla ejecutando el famoso mirabrás que la bailaora ejecutase junto a Chano Lobato y Luis Habichuela.Lo hace casi milimétrico, incluyendo los jaleos falsetas y letras exactas,pasando de una sensación un tanto extraña al verlo aparecer con bata y tacones a un regocijo absoluto en la fiesta por bulerías.El momento mas brillante de la noche.

Desde este punto hay que destacar la notabilísima actuación de Rubio de Pruna al cante,soberbio en los aires de Cádiz y soberbio mas adelante en guajiras, seguriyas y tangos. La sobreactuada aparición e Inma "La Carbonera" representó un camerino antes de la función y nos dio algo de reposo con un "temita", que diría el cantaor Miguel Ortega. El otro plato fuerte de la velada para el que suscribe fue la falsa farruca, numero coreografiado por Israel Galván y que Rubén bailó acompañado tan solo por un gaitero.En un número casi de corte cómico, el gaitero y el bailarín entusiasmaron con buen humor y destellos virtuosos en el baile y la gaita.La impronta de Galván empapó toda la ejecución y Rubén mostró las mil cualidades físicas que atesora.

De aquí en adelante se sucedieron cinco coreografías corales, fandangos, seguiriyas, guajiras, jaleos y tangos. Continuos cambios de posiciones y grandes momentos individuales sobre todo por parte del elenco femenino que estuvo sobresaliente.Como momentos mas destacables la apertura de la seguiriya en un exquisito solo de Cello y en el baile de Rosana Romero.

Un número de mantones en las guajiras exquisito, Ana Morales gustandose en los jaleos y sobre todo un grupo atrás compenetradisimo ,con una precisión absoluta y con grandes momentos en la flauta de Juan Parrilla y en la percusión de Agustín Diassera. También resultó original el comienzo del número por jaleos con el telón bajado a la tres cuartos y que solo nos permitía ver las piernas del elenco masculino.

Para finalizar Rubén envuelto en un mantón bailó otra pieza de corte clásico y recibió la ovación del respetable. Como puntos negativos hay que comentar que la luz impide en muchos momentos disfrutar de los bailes en su totalidad , la coherencia del espectáculo desde un punto de vista dramático desaparece casi al instante y todo queda en un compendio de bailes, muy bien ejecutados todo hay que decirlo.Y como ya viene siendo costumbre en los espectáculos de flamenco, las transiciones entre escenas es un desastre.En tan solo dos días hemos visto un sinfín de formas de levantar, arrastrar o empujar una silla de enea y ninguna estaba justificada.

En la parte positiva queda está re-presentación en sociedad de Rubén Olmo, que nos ha demostrado además de ser un excelente bailarín con unas cualidades técnicas envidiables, ser un excelente coreógrafo y maestro a la antigua usanza.De la estirpe de una Pilar Lopez o un Antonio Gades, esos que trataba de reivindicar en el primer numero, "Ensayo" bordando sus nombres en las camisetas de los alumnos.


Javier Prieto, le 16/09/2010

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Elenco artistico

Baile: Rubén Olmo
Toque: Oscar Lagos et Andrés Martinez
Cante: Rubio de Pruna et Inma "La Carbonera"
Percussions: Agustín Diassera
Flûte: Juan Parrilla
Violoncelle: Batio
Gaita: Rubén Diez
Corps de ballet: Ana Morales, Patricia Guerrero, Rosana Romero, Sara Vazquez, Alejandro Rodriguez, Ángel Sanchez et Eduardo Leal
Groupe de clairons et tambours: Agrupación Virgen de los Reyes


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